En el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, la Defensoría del Pueblo hace un llamado urgente a la sociedad y a las instituciones del Estado para visibilizar, combatir y erradicar una de las formas más graves de violación a la dignidad humana en el siglo XXI: la trata de personas.
La trata de personas no es solo un delito transnacional, es una forma moderna de esclavitud que despoja a las víctimas de sus derechos más fundamentales —a la libertad, la integridad personal, la salud y la vida misma—. Afecta de manera desproporcionada a personas en situación de vulnerabilidad, especialmente a mujeres, niños, niñas y adolescentes, así como a trabajadores precarizados expuestos a la explotación laboral y sexual.
Compromiso institucional
Desde la Defensoría del Pueblo, entendemos que la lucha contra este flagelo exige superar la respuesta exclusivamente penal para posicionar en el centro de las políticas públicas la protección integral y restitutiva de la persona vulnerada por la explotación.
Un llamado a la acción conjunta
La lucha contra la trata requiere un compromiso ético, coordinado y permanente entre las instituciones del Estado, las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y la ciudadanía.
La Defensoría del Pueblo reitera su canal abierto de recepción de denuncias, acompañamiento institucional y orientación ciudadana para garantizar que ninguna persona sea invisibilizada frente a esta vulneración flagrante de sus derechos.
Sin dignidad ni libertad, no hay derechos posibles. Erradicar la trata es una obligación del Estado y una causa que nos involucra a todos.
